sábado, 23 de julio de 2022

Emilia Pardo Bazán: Entre sacamantecas y brujas



Reconocemos que cuando la editorial Cazador de Ratas nos ofreció la posibilidad de reseñar -inmensamente agradecid@s por la deferencia- dos obras de la gran Emilia de Pardo Bazán, la novela El saludo de las brujas (1899) y tres pequeños relatos -de entre los más de quinientos que escribió- en formato bolsilibro, editados como El destripador de antaño y otros cuentos, en nosotr@s surgió esa indescriptible sensación que mixtura un épico regocijo con una ingente temeridad, pues no es esta autora sino una más del palmarés de escritores a los que admiramos y queremos, no solo por la ingente capacidad literaria/creativa -casi como del quattrocento- que ejerció a lo largo de toda su trayectoria artística -novela, ensayo, obras dramáticas, poesía, artículos, libros de viajes, traducciones..., e inclusive, trabajo editorial (al comandar y sufragar el tan criticado diario independiente de pensamiento sociopolítico El cuento semanal)-, sino también por los valores humanos en los que basó su vida y que, acertadamente o no, defendió hasta sus últimas consecuencias -lo que la hizo estar siempre presente en el disparadero colectivo de la crítica artística, ética y social, de los unos y de los otros-. 

Dicho lo cual, y si sumamos el hecho de que hablamos de una mujer, en la España del mediados del XIX y primer cuarto del siglo XX (1851-1921), demás está decir que constituye para Círculo de Lovecraft un indefectible orgullo el haber podido trabajar con dos de sus obras. Obras que, pese a no perder nunca ese sello suyo, romántico/realista, tan identificativo, se encuadran en contextualizaciones bien distintas que, subjetivamente hablando, las hacen diferentes. Y ¡no!, la cuestión no resulta de la extensión argumental o estilística... es más una cuestión anímica, de aproximación simbólica o naturalista al enfoque creativo. 

En Un destripador de antaño y otros cuentos nos topamos con tres relatos increíbles... El primero, que da título a la antología, se hallaba incluido en su colección Historias y cuentos de Galicia (1900); Vampiro (1901) y Bajo la losa, que pertenece a su serie Cuentos de la Tierra (1888). Es en estos relatos en donde Bazán nos arrebata el juicio y nubla los sentidos, porque, con la maestría lírico/narrativa que la caracteriza, aúna crueldad y belleza, vileza y honestidad -empleando una adjetivización profusa (no en vano es la "madre del naturalismo ibérico")- que la lleva a atormentarnos con tramas pesadillescas que reelaboran los tópicos de terror; tópicos que adapta al ambiente castizo -de usos y costumbres- de su amada tierra gallega. 

Es en ellos en donde la autora escoge con mesura las palabras -que rima y con las que hilaza y edifica complejas estructuras sintácticas- para hacerse abanderada de los dramas y causas sociales -el proletariado, la vida rural y la situación de la mujer- que reflejan el ambiente hosco, pétreo y hostil que se vivía en la España de la época. Sus protagonistas, mayormente femeninos -a veces verdugos, las más, víctimas- expresan, de forma sutil y desgarrada, ese naturalismo de Émile Zola -que tanto la sedujo- que ha hecho que sus cuentos se tengan por verdaderos "ensayos fisiológicos" que demuestran la influencia del medio sobre el desarrollo, a todos los niveles, del individuo; individuo que es aquí paradigma de dolor e incapacidad, de padecimiento: hambre, miedo o castigo -que experimenta con una brutalidad cuasi "asnal"- que, desde el principio, se masca en el ambiente -ominoso y tétrico, boscoso- pero que no llega a redundar en lo soez o macabro -pese a la crudeza que exhiben sus historias-. Una obra excelente; un lujo para los amantes de los relatos, ya sea de los de sus primeros años -La dama joven y otros cuentos (1885), por ejemplo- o de sus composiciones más postreras -Cuentos trágicos (1912)-. 

El saludo de las brujas se encuadra dentro de sus más de cuarenta novelas conclusas. En ella, y a nuestro parecer, la autora consigue rasgar -un mucho- ese "naturalismo Zolista" que tanto se hace de notar en sus cuentos de costumbres. No obstante y aunque cierto es que su estilo es definitorio y definitivo: prosa/lírica, realismo que atraca en activismo social -abrazando siempre su carácter reformador y crítico-, es esta una obra que evoluciona hacia dosis mayores de espiritualismo, de detracción moral y remordimientos ético/religiosos. No en vano, la propia Pardo Bazán escribió, en su ensayo de 1887, La revolución y la novela en Rusia, acerca de la importancia de lo simbólico: 

"El elemento espiritualista de la novela rusa es para mí uno de sus méritos más significativos [...] los realistas franceses ignoran la mejor parte de la humanidad que es el espíritu..." 

Es un libro lírico, de tramoya urbanita, en donde la intriga se enhebra gracias a los prejuicios de clase y las aprehensiones morales que derivan en matrimonios pactados que, a la postre, desembocan en amores trágicos que ondean en limbos..., entre sombras -muy autobiográfico, muy característico de Bazán ("mujer precoz" y que experimentó de lo uno y de lo otro: la conveniencia de una unión y el amor libre)- y que encontramos en otras obras suyas tales como: La cuestión palpitante (1883, ensayo) o la propia La dama joven, anteriormente citada. No es de recibo nombrar su patetismo, siempre inherente, sutilmente mostrado... quizá el propio que desarrolla una mujer adelantada a su tiempo que se conoce sabedora del sacrificio y renuncia que supone vivir al filo de lo que no se considera aceptable. Tal cual argüía: 

"... un error momentáneo de los sentidos, fruto de las circunstancias imprevistas..." 

Y es éste, como tal, el verdadero argumento de El saludo de las brujas; mas, no obstante, ¿qué fue su autora sino una bruja? Una mujer culta, de pensamiento crítico y que vivió y luchó según sus convicciones momentáneas; una mujer que escogió su destino y que, hasta su último aliento, se hizo libre: una Mary Shelley hispana, injustamente tratada -por críticos y literatos- e inmerecidamente leída.

Fragmento de ‘Fantasy Based on Goethe’s Faust’, de Theodor von Holst (1810-1844)

viernes, 22 de julio de 2022

Círculo de Lovecraft nºXXII: escritores seleccionados

Desde Círculo de Lovecraft supone un inmenso honor poder presentaros el maravilloso elenco de escritores seleccionados para publicar con nosotros en el Nº XXII "Especial Algernon Blackwood". 

  • Su juguete favorito, por Cristian Blanco
  • El cuenco azul, por Noa de la Croix
  • Sin retorno, por Lorena Escobar 
  • Orejas negras, por Mauro Frascheri
  • La bienamada de los árboles, por Luis Gómez García 
  • La gruta errante, por Tania Huelga Bardo
  • Desde el parque, por Chris T. Nash
  • La llamada del bosque, por Carlos Plaza Calzada
  • Árboles en la noche, por Ramiro Sanchiz
  • Náufrago de Aqueronte, por Francisco Santos Muñoz Rico
  • La nunca esperanza, por Román Sanz Mouta 
  • El roble del padre cuervo, por Rocío Tizón
  • El curioso caso del señor Catfish, por David P. Yuste

Sabed que contaremos con dos autores invitados: Poldark Mego, presidente de la Asociación Peruana de Fantasía, Ciencia ficción y Terror; él nos adentrará en los terrores metafísicos de Blackwood gracias a "Aquello que susurra". Mas, este gran especial no podría realizarse sin una nueva colaboración con el Taller literario dirigido por Álvaro Aparicio, responsable del podcast Vuelo del cometa. Así pues, contaremos con la pluma de Diana Soriano, quien nos atormentará con su relato "Arrodíllate, forastero".

Tendremos, además, el placer de contar con el gran autor J. D. Martín que participará con dos singulares artículos: "Madera negra, raíz blanca" y "John Silence, o la elegancia de lo sobrenatural".

Igualmente deciros que es posible que algunos relatos sean radioficcionados, sumergiéndonos así en el horror a través de las ondas sonoras. Más adelante desvelaremos quiénes serán los encargados de tamaña locura.

domingo, 12 de junio de 2022

Una palabra mortal - Mark Lawrence: ¿Quién habla de morirse a «los diez»?

Por Amparo Montejano
 

Hacía mucho, mucho tiempo que una lectura no me enganchaba tanto al respecto de retrotraerme a los veranos de una infancia en los que las horas de mis días de juegos parecían quedarse suspendidas dentro de un bucle infinito, sin remisión de identidad ni mayor preocupación que no fuera la de compartir tiempo con aquellos nuevos y mejores (lo nuevo siempre nos parece mejor) amigos de aventuras. ¡Ay, qué tiempos! Ajenos al dolor y el sufrimiento; sabiendo de la enfermedad y la muerte, mas sintiéndola infinitamente distante e inasequible. ¿Quién habla de morirse a «los diez»? ¿Quién de enfermedad para «siempre» (creo recordar que el «para siempre» de mi yo de diez años era pasarme más de una semana encamada)? ¡Oh, los amigos! A esa edad los amigos son verdaderamente un tesoro, una ramificación más de tu propia esencia, los nobles confidentes del «todo para uno y uno para todos» y yo qué sé cuántas cosas más. ¿Jamás os habéis preguntado, siendo niños, como sería vuestro yo del mañana? Y ahora, si tuvierais la posibilidad de viajar hacia atrás en el tiempo, de reencontraros con ese niño o esa niña que fuisteis, ¿no trataríais de ponerlo sobre aviso acerca de aquel accidente o trauma psicoemocional que tanto daño os hizo en su momento, e inclusive ahora, a día de hoy, pese a la relatividad que lleva aparejado el factor Tiempo, sigue formando parte de vuestros miedos adquiridos? Pues bien, de muerte y enfermedad, de amigos que son como hermanos, de juegos que traspasan la barrera de lo fantástico convirtiéndose en situaciones o vivencias reales y de viajes en el tiempo es de lo que trata la primera de las novelas que componen la trilogía Impossible Times del escritor norteamericano Mark Lawrence (traducida al español y editada por Red Key Books). 


Y diréis: «Nada nuevo bajo el sol, una mezcla de serie/peli juvenil en la que se combinan enigmáticas aventuras con el misterioso ingrediente de la ficción fantástica»; o tal cual dicen por ahí: «Una mezcla entre Stranger Things y Back To The Future». Pues sí, pero no. Porque a mí me ha recordado, tanto por el estilo como por el ritmo argumentativo, más que a una serie/peli, a la mágica literatura de una escritora a la que, siendo niña, admiré muchísimo (sigo haciéndolo a día de hoy): la increíble Enyd M. Blyton. Una palabra mortal me ha teletransportado al libro Los cinco se escapan (1944): una enfermedad, un niño desagradable, un personaje extraño, una insólita aventura que implica valor y confianza; una camaradería que va más allá de lo físico y que termina por exponer a nuestros personajes a una serie de peligros inimaginables. Todos estos elementos (exceptuando el secuestro) configuran el corpus narratio de esta obra que, además, introduce (y nos introduce) en el tambaleante mundo de un narrador púber que sabe que va a morir.

A partir de aquí, Lawrence administra de forma magistral las dosis apropiadas de dolor (que se describe verídico, que no omite detalles, que no sabe de edades ni de «eufemismos de cuentos») con esos pequeños momentos de gozo que suponen para el protagonista y su grupo las míticas partidas del no menos mítico juego de la compañía Gygax: Dungeons & Dragons (1974). Y si este increíble juego de rol nos sumerge de pleno en mundos fantásticos donde el ingenio y el valor son tan necesarios como la imaginación para lograr acabar una partida, ingenio y valor precisarán los personajes que, sumidos en una especie de retroalimentación épica con el juego (las descripciones de las partidas suponen, para mí, lo mejor de la novela), darán pie a los acontecimientos que, a posteriori, Nick y los suyos habrán de experimentar. «Lo real» se diluye, «lo fantástico» se hace corpóreo, y vida y muerte se entrecruzan hasta un punto en el que la inconsistencia lógica que destruye la ilusión de los viajes en el tiempo parece quedar anulada por la erudición científica de nuestro autor. 


Empero, ¿escapan estos conocimientos de física avanzada a la cognición propia que se le presupone a unos personajes adolescentes? Lo más probable es que así sea, mas no creo que por descuido del autor… Mi teoría es que éste, consciente y meticulosamente, introduce al adulto de una novela pensada para adultos dentro de una cápsula del tiempo que, en forma de novela juvenil del pasado (de ahí la evocación a mi adorada Blyton), nos aproxima a nuestros vértigos pretéritos con la argumentación, en forma de viaje en el tiempo, de esquivar «la paradoja del abuelo», principio operante en el desarrollo futuro de las narrativas de sucesivas novelas. 

Concluiré apuntando que, pese a que el final resulta un tanto apremiante, encajaría si lo encuadramos dentro de la perspectiva de un narrador inmaduro (por edad) que, a la postre, se salta las reglas del juego vibrando en un espacio-tiempo que ofrece infinitas posibilidades. La concepción del sino versus la arbitrariedad de éste cuando se manipula uno de los elementos que lo conforman nos ofrece un pasaje a la esperanza. 

Con Una palabra mortal racionalizamos el concepto de que nada sucederá sin unas palabras que inspiren al cambio: el mayor «contenedor de significado» muta, y nuestro presente se entrelaza a ella (y en ella) originando acciones que afectarán al futuro de nuestro protagonista, al vuestro y sin duda al mío: una adulta que, tras la lectura de este libro, retornó a ser niña. 

martes, 31 de mayo de 2022

Círculo de Lovecraft: finalista en los premios Ignotus 2022 a Mejor Revista

 

Desde Círculo de Lovecraft queremos dar las gracias a tod@s los que habéis hecho que, por tercer año consecutivo, seamos finalistas a los premios Ignotus en la categoría de «Mejor Revista». Gracias por vuestra confianza, por vuestro esfuerzo, no estaríamos aquí sin vosotr@s. Igualmente, quisiéramos dar nuestra más sincera enhorabuena a tod@s los compañer@s de las revistas seleccionadas. Todas vuestras publicaciones son excelentes, todas ganadoras: Windumanoth, Supersonic, Tentacle pulp y Droids and Druids.

Además, permitidnos felicitad a nuestros queridos David P. Yuste y Tony Jiménez por el artículo que coronó nuestro díptico dedicado a Stephen King: «El universo en “F” del genio de Maine». Ambos son finalistas en la categoría «Mejor Artículo».

Al resto de nuestr@s amad@s «circulianos»: sabed que os estamos muy agradecid@s y que seguiremos adelante, poco a poco, como siempre hemos hecho. Abrazos tentaculares para tod@s.

jueves, 12 de mayo de 2022

Círculo de Lovecraft nº21


Tenemos el placer de presentaros el vigésimo primer número de Círculo de Lovecraft: complejo y singular, oscuro, adictivo y terrible, que transita por el horror ontológico para llegar hasta la ciencia ficción más oscura.
 

CONTENIDOS

FICCIÓN
  • Oferta de trabajo – Lorena Escobar & Román Sanz Mouta 
  • PresaRoberto P. Marcos

NO FICCIÓN
 
DIÁLOGO
  • Barry B. Longyear: «Para mí, la libertad es la capacidad de tomar decisiones y ejercerlas»Escrito por José R. Montejano