martes, 4 de diciembre de 2018

Sherlock Holmes contra lo Sobrenatural: Una lista de lectura de Sherlock contra la magia y lo oculto

 
Traducción y revisión por Amparo Montejano

Nuestro Sherlock Holmes famoso, aquel que todos recordamos, poco o nada tiene que ver con lo sobrenatural. De hecho, es constatable su célebre frase: 
<< Esta agencia se posa con los pies firmes sobre el suelo, y así habrá de permanecer… No hay fantasmas que no puedan explicarse con el ejercicio de la lógica. >>

Y es que, inclusive cuando se enfrenta a lo que parece ser un fenómeno paranormal —ya sea en forma de brillante sabueso en Dartmoor o desarmando las ominosas depravaciones de un vampiro en Sussex—, el gran detective presume invariablemente de otorgarles a los hechos una explicación mundana.
Sin embargo, en numerosos casos —a lo largo de su larga y dilatada carrera—, Holmes se ha encontrado con lo realmente extraño y misterioso, con lo anárquico e irreal y, no en todos ellos ha logrado, tras arrojar la diáfana luz de la racionalidad, disipar el misterio que sobre ellos se cernía.

A riesgo de hacer sonar la flauta (habrás de perdonarme pues, este escrito pretende exactamente eso), varios de los pastiches de Holmes que yo mismo he escrito, contienen elementos que los catalogan dentro del archivo de lo Weird, sobrenatural o extraño —recordaros que también escribí una trilogía, The Cthulhu Casebooks, que postula que las aventuras canónicas de Holmes que todos conocemos a través de los escritos del Dr. Watson, son un fraude, y no vienen sino a enmascarar una realidad mucho más inquietante de la que se nos muestra—.
Durante la prolija carrera del investigador, según revelan mis tres libros, Holmes se dedicó a abordar amenazas de otras dimensiones y seres todopoderosos más allá del espacio y del tiempo, a costa de su salud y de su propia cordura; y es que, las historias que Watson publicó, eran relatos “desinfectados”: despojados de sus aspectos del otro mundo para hacerlos comunes al resto de los mortales, o sea sé, para el público en general.


El trabajo de H. P. Lovecraft se entrelaza con el trabajo de Conan Doyle en The Cthulhu Casebooks, y para mí, la gran atracción que supuso de mezclar estos dos mundos ficticios, no es otra que su aparente incompatibilidad, un choque de opuestos: la racionalidad de Holmes y la total irracionalidad de los seres y las situaciones conjuradas por Lovecraft, que me proporcionaron un campo creativo mucho más que fértil. Pues, ¿cómo puede una mente empírica como la de Holmes, manejar “cosas” para las cuales no existe una explicación directa? ¿Cómo puede él atraer sus formidables talentos a los hechos que desafían toda lógica?

Me gustaría pensar que una vez que Holmes hubiese aceptado la existencia de lo sobrenatural —aunque a regañadientes—, podría abordarla como lo haría con cualquier otro problema. No resultaría algo imposible de resolver con su gran capacidad intelectual y razón y, quizás, también ayudado con por los estados alterados de conciencia que le son facilitados por la industria farmacológica del momento. Sus métodos pueden verse alterados si han de cumplir con este nuevo paradigma, pero, su insaciable sed de justicia permanecería inquebrantable e inalterable. Mas, no he de estar solo al enfrentar a Sherlock Holmes contra lo extraño, lo mágico, lo oculto y lo inexplicable…
He aquí algunas otras obras que os servirán de guía para la propuesta intelectiva y lectora que acabo de poneros encima de la mesa:

"La aventura del hombre rastrero", Sir Arthur Conan Doyle 


Comencemos con La aventura del hombre rastrero, del propio creador de Holmes, Sir Arthur Conan Doyle.
En este cuento gótico, Holmes y Watson se encuentran con el viejo profesor Presbury, quien ha tomado una droga que pretende restaurarle la vitalidad perdida con la madurez, pero, este fármaco tiene un efecto secundario que lo lleva a un “estado primordial”, similar al de los simios. Y aunque es la ciencia la culpable de la condición del profesor, es una ciencia de la clase más fantástica.

Dr. Jekyll y Mr. Holmes, Loren D. Estleman 


Una ciencia igualmente fantástica yace detrás del Dr. Jekyll y el Sr. Holmes, de Loren D. Estleman, en la que Holmes investiga las horripilantes fechorías de un tal Mr. Hyde y su conexión con un respetable médico de Londres — que no es Watson, “elemental” —. Se podría argumentar que los destinos de Jekyll y Presbury, no difieren entre sí: el lado más animalesco y bestial de cada uno, se pone de manifiesto mediante la interacción con una poción química que, avocará en resultados funestos.

Sherlock Holmes vs. Vampiros 


Como sabemos, el supuesto vampiro de Sussex resulta ser, de hecho, una madre preocupada que salva la vida de su hijo al succionar el veneno de una herida. Sin embargo, Holmes se ha encontrado con vampiros reales en varias ocasiones, incluido el más famoso y temeroso de todos: el Conde Drácula. Para más detalles, véase Séance for a Vampire, de Fred Saberhagen, Sherlock Holmes vs. Drácula, por el ya mencionado Estleman y The Tangled Skein, de David Stuart Davies.



Shadows over Baker Street, editado por Michael Reaves y John Pelan 


Esta antología reúne cuentos de una veintena de autores en los que Holmes — como ocurre con mi trilogía—, se enfrenta con los dioses extraterrestres y los horrores cósmicos del maestro H. P. Lovecraft y sus Mitos de Cthulhu. Ese temor toma aquí las características del “libro maldito” o Necronomicón, volumen que recoge todo un listado de réprobos artefactos y perversas criaturas inimaginables para la nimia comprensión humana.
No obstante, esta colección es conocida por el galardonado —con un premio Hugo— Estudio en esmeralda de Neil Gaiman.

The Peerless Peer, Philip José Farmer 


En The Peerless Peer, Holmes y Watson viajan a África y aúnan sus fuerzas con Lord Greystoke (más familiarmente conocido como Tarzán de los Monos que, si bien no es estrictamente un personaje sobrenatural, sí lo encuadraríamos dentro de un mundo, llamémoslo de “fantasía épica”), para derrotar toda una trama contra los alemanes —al más puro estilo “guerra fría” —, en la que la mutación viral juega un papel más que relevante. Además, nuestros personajes —y en concreto, los conocimientos de Holmes sobre apicultura— se pondrán a prueba frente a un ataque de abejas asesinas…

Sherlock Holmes vs. otras realidades 


Two hundred and twenty-one Baker Streets es una antología de historias que desplazan a Holmes —de su entorno habitual del Londres victoriano tardío—, hacia otras realidades paralelas, encuadradas en sub-mundos y épocas diferentes. Del mismo modo, The Improbable Adventures of Sherlock Holmes enfrenta al detective con espectros, dinosaurios, misteriosos Círculos de las Cosechas e inclusive, con extraterrestres.
A su vez, la serie Gaslight, compuesta —hasta la fecha— por cuatro volúmenes: Gaslight Grimoire, Gaslight Grotesque, Gaslight Arcanum y el próximo Gaslight Gothic, sitúan a nuestro personaje en un dispar y sinfín de alternas y siniestras realidades de las que, y de manera sumamente positiva, conseguirá salir a flote.

El aliento de Dios, Guy Adams 


El Aliento de Dios, de Guy Adams, sitúa a Holmes y a Watson tras la pista de un asesino intangible. En esta búsqueda, entrarán en contacto con un trío de investigadores literarios ocultos (John Silence de Algernon Blackwood, Carnacki de William Hope Hodgson y Julian Karswell de "Casting the Runes" de M. R. James), junto al gran Maestro de las Artes Oscuras, Aleister Crowley.

Ilustración de Andrea Beré

La guerra de los mundos de Sherlock Holmes, Manly Wade Wellman y Wade Wellman 


Por el título del volumen, cualquiera podría llegar a deducir que en La Guerra de los mundos de Sherlock Holmes, nuestro personaje se encuentra involucrado en el escenario de una guerra marciana en toda regla, narrada en parte por el gran escritor H. G. Wells.
En esta novela, coescrita por Manly Wade Wellman y su hijo Wade Wellman, otro personaje de Conan Doyle, el profesor Challenger, va a desempeñar un papel destacado en el absoluto discurrir de los procedimientos y acontecimientos que se suceden de este increíble libro.


Warlock Holmes, G. S. Denning 


Dando un giro cómico al subgénero "Holmes sobrenatural", está la serie Warlock Holmes de G.S. Denning, en la que Holmes es un mago no demasiado brillante, “poseído” por la esencia espiritual del profesor Moriarty y, es con la magia —que no con el intelecto— el “método” con el que consigue resolver los crímenes. Aparte de Watson, ninguno de sus principales aliados es humano: el inspector Lestrade resulta ser un vampiro, el inspector Gregson, un ogro y, los Irregulares de Baker Street, meras ratas de cloaca.

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