jueves, 15 de agosto de 2019

XIV Convocatoria de Relatos - Especial Shirley Jackson


¡Se abre la convocatoria para el nuevo número de la revista! 

1- Podrán participar en este concurso autores de todas las latitudes, en lengua castellana. 

2- El tema elegido para este número será: Shirley Jackson; es decir, todo lo que tenga que ver con el ambiente ominoso y oscurantista que rodeaba a sus obras de ficción (hasta el punto de que sus editores llegaron a pensar que lo oscuro de su visión fantástica, no era sino producto de haber practicado magia negra y brujería). Partiendo de su premisa de horror, no sólo del horror filosófico/psicológico de las perturbaciones psíquicas que manan de su obra, sino también de aquel tildado como "cotidiano" o "doméstico", estamos deseosos y expectantes ante la recepción de vuestros lisérgicos e inauditos manuscritos. 
¡Sorprendernos, asustarnos!... Hacernos perder la escasa cordura que en nuestras febriles mentes aún reside. 

3- La extensión del relato abarcará entre las 3500 y 6000 palabras (limitación estricta), en formato Word e interlineado doble. Se valorará el hecho de que los relatos sean inéditos, así como la creatividad y la correcta estructura orto-gramatical. 

4- En el envío deberá ponerse como ASUNTO: XIV Convocatoria - Shirley Jackson. Además, y por motivos de la nueva Ley de Protección de Datos Europea, el autor deberá poner en el cuerpo del mensaje su nombre junto con la información abajo establecida: 

Yo: ............ acepto la Política de Privacidad de la web Círculo de Lovecraft, con el fin de poder participar en las convocatorias de relatos, ser entrevistado o poder realizar un comentario en el blog, permitiendo que Círculo de Lovecraft utilice mis datos de carácter personal facilitados para las siguientes finalidades de tratamiento. 

5- El autor, único propietario de su obra, cede a Círculo de Lovecraft el derecho para editarla y difundirla por Internet, en formato pdf o epub (y si fuera posible la edición física del magazine, también en dicho formato).

6- El premio será la publicación y maquetación de los relatos en la revista Círculo de Lovecraft nº14. Así mismo, el equipo de Círculo de Lovecraft elegirá tres relatos de entre todos los seleccionados, los cuales tendrán el inmenso honor de ser radioficcionados por... (?). 

7- La selección correrá a cargo del equipo de Círculo de Lovecraft

8- El plazo de entrega de los textos finalizará el 20 de octubre de 2019 a las 23:59, hora peninsular. 

Correo de envío: circulodelovecraft@gmail.com

lunes, 12 de agosto de 2019

Eterno Lovecraft: Celebrando el sueño del genio de Providence



Este domingo dará lugar la tercera jornada de Eterno Lovecraft, una celebración lúdica y gratuita centrada en la vida y obra de uno de los escritores más importantes del género fantástico desde principios del siglo XX, Howard Phillips Lovecraft, el maestro de Providence. A lo largo de 11 horas, se desarrollarán múltiples actividades inspiradas en la narrativa lovecraftiana a través de una selección de juegos de mesa y rol, aparte del desarrollo de un concurso de relatos que contará con la colaboración de la guionista Desiree Bressend, en el cual se puede participar. Este evento, organizado por el equipo de Despertalia y Generación X Alcalá, nos emplaza a una jornada maratoniana de juegos de rol (si queréis participar deberéis inscribiros, pues las plazas son limitadas), en donde la aventura y la diversión orbitarán en torno a la obra de Lovecraft. Informaros también de que Círculo de Lovecraft ("personificad@s" a través de las figuras de los amables y sabios directivos de 2Cabezas) podría estar presente en alguna que otra actividad del evento...
Éstos son algunos de los juegos que se podrán disfrutar el domingo 18 durante el evento: 

– Las mansiones de la Locura. 
– Eldritch Horror. 
– Arkham Horror. 
– Arkham Horror LCG. 
– El símbolo arcano. 
– La llamada de Cthulhu (rol). 
– Cthulhu Wars. 
– La sombra de Cthulhu. 
– El rastro de Cthulhu (rol). 
– Acthung! Cthulhu (rol). 
– Cthulhu Realms.
– Cultos innombrables (rol). 
– Estudio en esmeralda. 
– Pandemic: El reino de Cthulhu. 

Recordad: #EternoLovecraft2019... Sólo desearos que os paséis y que disfrutéis de este evento maravilloso porque eventos así, son los que necesitan los amantes del Horror Cósmico (y de la literatura de género, en general) para no olvidar lo esencial de la vida: "...no está muerto lo que yace eternamente..."


miércoles, 7 de agosto de 2019

IT, de Stephen King: En los abismos oníricos de Derry

Ilustración de Santiago Caruso 
Por J. D. Martín

Lo primero es decir que, si consideras IT como una peli de payasos asesinos, respeto al máximo que te guste más la versión de 1990 que la actúal, o viceversa. No te discuto qué payaso da más miedo o qué peli se parece más a la novela. Seguramente influya mucho la edad que tenías cuando viste una u otra. Después de todo, somos niños mientras somos capaces de creer en la magia. Y la magia tiene al menos dos caras. La magia es el milagro del dorado y es la maldición del carmesí. La magia es a veces luz, y a veces sangre. 

Prefiero no hablar de IT como película o como libro, sino como narración. Creo que toda narración, al menos todas las buenas y muchas de las malas, se engendra cuando el narrador se hace una pregunta. ¿Qué pasa si..? o ¿Qué pasa cuando..?, tal vez ¿Qué tiene que pasar para..? son el origen de las grandes historias que has disfrutado. 

¿Qué tiene que pasar para que dejemos de ser niños? 

La respuesta obvia sería “Pues cumplir años”, y es una respuesta absurda. Para dejar de ser niños sólo tenemos que dejar de creer en la magia, de ser capaces de asumir la maravilla. IT es un intento de responder a esa pregunta. Un intento de reflejar el proceso, al parecer inevitable, que nos convierte en adultos. 

Espiritualidad

Veamos. En primer lugar, IT es un monstruo que acecha en una ciudad, que aparece en ciclos constantes de veintisiete años, se alimenta y duerme de nuevo. Por tanto, un ciclo constante. Como todo ciclo, como el calendario, una forma de asegurar las cosas, de establecer costumbres y ritos. Si esta idea te parece absurda, paciente lector, pregúntate cuántas referencias rituales tienes. Tu cumpleaños, tu aniversario, Navidad o Ramadan. El ciclo como referencia, el ciclo como seguridad. La población de Derry percibe esos ciclos a lo largo de toda la narración, aunque veamos muchas escenas en que ignoran sus trágicas consecuencias. Como en cualquier rito religioso, el sacrificio es el precio a pagar por la recompensa. Derry mejora con el tiempo porque ofrece su hecatombe. Catorce jóvenes de cada sexo entregados al minotauro de Creta, cien bueyes sacrificados a Baco, el hijo de Dios crucificado cada Semana Santa mientras los penitentes se flagelan. Los niños devorados por el payaso mientras Derry mira hacia otro lado. 

El maestro King nos presenta a una serie de niños especiales, por lo problemáticos, que están en ese punto en el que casi no somos niños. Enfrentados a ese rito iniciático, el paso a la madurez, el enfrentamiento con lo que existe más allá. Responsabilidad, toma de decisiones, la propia mortalidad. 

Los ritos de paso, desde el niño de la tribu perdida que sale por primera vez de caza con los adultos hasta el muchacho que toma la primera comunión o habla en la sinagoga, son constantes en todas nuestras sociedades. It es el rito iniciático para nuestros protagonistas, enfrentados primero a la bestia de manera individual y convertidos luego en una partida de caza. El silencio, la aquiescencia de Derry frente a It se ven desafiados cuando el Club de los Perdedores decide enfrentarlo. Un cambio de paradigma social, una evolución en la espiritualidad. Un grupo de ciudadanos -lo son ya que han pasado por el rito- decididos a cambiar la estructura social. 

Ilustración de Santiago Caruso

Resulta curioso, y volveré a ello después, que el único judío del grupo, Stan Uris, sea por su personalidad el que más se resiste al cambio, a la evolución. Su principal motivo para enfrentarse a It, su justificación psicológica, será el desorden y el caos que acompaña al monstruo. Tras el primer fracaso de la expedición de caza, él es quien propone sellar el pacto por el que años después volverán a Derry. 

La figura de la expedición, el viaje, es igualmente un viejo recurso en la épica de todos los tiempos. Teseo viajando a Creta para enfrentar al minotauro, los caballeros de Arturo en busca del Grial, la Comunidad del Anillo en pos de la Montaña de Fuego, el Club de los Perdedores rastreando la guarida de It, son diferentes versiones de la misma cosa. No hay duda de que King es un genio, y consigue actualizar estos antiguos recursos con talento y solvencia. Hasta casi conseguir que pasen desapercibidos para el lector. 

Tras el primer combate entre los niños y el monstruo, intentan regresar a la civilización y se sienten perdidos en la red de túneles -metáfora del submundo, la oscuridad y el secreto que siempre acompañan a lo sagrado- hasta que la única mujer presente en el grupo atraviesa un nuevo rito para reconducirles. Mediante su madurez sexual, ella toma el control de la situación inspirando y tranquilizando a los niños hombres, reconduciéndolos, convirtiéndolos en lo mejor que pueden ser. La niña se convierte en mujer y a través de ella, los niños evolucionan aún más. 

En este primer combate, el monstruo ha sido herido pero no muerto, el desafío contra el paradigma resulta un fracaso, y el grupo sellará un pacto -la escena del lago, con los niños cortándose las palmas de las manos para unir su sangre, tiene una belleza evocadora que toca lo más instintivo de nuesra fibra- antes de verse “desterrados” de Derry. Como si It o la fuerza que representa decidiese alejarlos para garantizar su supervivencia, o como si la sociedad silenciosa no quisiera consentir un nuevo desafío a lo establecido. 

  Ilustración de Santiago Caruso

Es decir, rito iniciático, viaje de autocrecimiento, despertar sexual, juramento de sangre, enfrentamiento al monstruo y ostracismo. La receta está bastante conformada. 
Por lo visto, paciente lector, te estoy diciendo que It es poco más que la vieja historia del Bien contra el Mal y el héroe contra el monstruo. Vaya, qué simple. 
Bueno, sí, pero hay que saber contarla como lo hace King. Hay que saber contarla. 

El Bien y el Mal

El milagro del dorado y la maldición del carmesí. Por supuesto que están ahí. Georgie busca la parafina en el sótano y se siente tranquilo ante la imagen de la tortuga, imagen que veremos desdibujada en las rayuelas de la calle más adelante. Bev, en el baño de casa, escucha voces que vienen del desagüe y ve cómo todo se llena de sangre sin que su padre, figura dominante y terrible, pueda percibirla ni por tanto entender los gritos de la niña. Ella justifica sus gritos diciendo que ha visto una araña en el lavabo. Podría haber dicho “una cucaracha”, pero de nuevo King mantiene las referencias claras. Tortuga y Araña son las formas elegidas para Bien y Mal. Te invito, paciente lector, a buscar todas las referencias e interrelaciones incluidas en la narración. 

El Mal herido pero no muerto, el Bien derrotado al dispersarse sus guerreros. ¿No podríamos estar hablando de Sauron exiliado e Isildur llevándose el Anillo lejos? ¿De Beowulf, vencedor de Grendel pero aún no enfrentado al Dragón?¿De Ulises triunfante en Troya pero perdido en su viaje de retorno a Ítaca? Yo creo que sí, paciente lector. Creo que sí. 

El bibliotecario. Mike. El único del Club de los Perdedores que se queda en Derry. Igual que Gandalf es el único de los magos que investiga sobre el Anillo, igual que los aislados oráculos pregriegos o Astinus de Palanthas en su biblioteca. El guardian del saber. El que vigila el renacimiento del monstruo y pone en marcha, de nuevo, la rueda. 
Mike Hanlon cumple a la perfección este rol en It, consiguiendo además hilar pasado y presente para que el lector no se pierda en una historia compleja, abriendo nuestro punto de vista. 

Cuando queda patente que It ha regresado a Derry, Mike llama de nuevo a todos los implicados -supongo que este será el arranque de la nueva película- y Stan será el único que no acuda. Este rasgo, ya lo comenté antes, me llamó la atención. Quizá sea un simple recurso, quizá una cierta crítica al inmovilismo de una religión, la judía, que ha mantenido una firme ortodoxia desde... bueno, desde siempre. No acuso, desde luego, de antisemita ni nada por el estilo a King, sino que creo que aprovecha ese férreo inmovilismo para, asociándolo a una personalidad obsesionada por el orden, darnos a entender que el proceso de madurez, ese paso del niño al hombre, exige una evolución. Para mí, los niños que mueren a manos de It son quienes no han superado el rito, mientras que el Club de los Perdedores se ha enfrentado una vez para luego volver a hacerlo y Stan, incapaz de afrontar todo lo que implica ese salto al estado adulto, se rinde. Así de simple y así de complicado. 

  Diferentes portadas de It, de Stephen King

Bien, llegamos al momento en que los guerreros retornan para cumplir su misión sagrada. Una observación interesante, a mi pobre entender, en este punto es el papel de las parejas de los protagonistas. Algunos de ellos están casados y otros no, pero sólo dos consortes tendrán un papel significativo en la narración. El marido de Bev, dominante, inseguro, maltratador, y la esposa de Bill, independiente, inteligente, valerosa. Ambos parten en busca de sus parejas, por diferentes motivos. Tom para “poner las cosas en su sitio” y restablecer el dominio que tiene sobre su pareja -es decir, defender el antiguo paradigma contra el grupo que ya veintisiete años antes quiso cambiarlo, y Audra para apoyar y proteger a Bill. La dama se mete en las fauces del dragón para defender a su caballero, lo que me parece una genialidad más por parte de King. 

El Bien y el Mal, encarnados a un nivel cósmico e inasequible en la Tortuga y la Araña, toman una forma mucho más cotidiana en estos consortes, manteniendo el juego del autor durante toda la trama. La gran aventura convertida en algo diario, modesto. Un truco muy hábil que ya usó Tolkien enfocando a los hobbits y su Comarca más allá de la épica historia del Anillo, por citar referentes muy conocidos, o gente de la talla de Lovecraft, Hawthorne y Quiroga en sus relatos cortos, centrados en el individuo, el héroe involuntario, contra el Mal. 

Así que, por no extenderme más, que ya me he pasado un poco de lo previsto, me atrevo a resumir It como una épica contemporánea, sólida y profunda capaz de tocar los grandes universales como pocas veces se ha hecho. Una obra para disfrutar, aprender si uno pretende narrar sus propias historias, y discutir en la barra del bar o en las redes con los amigos. Y una lección de vida. Después de todo, la idea de reunir toda la fe que puedas juntar, sintonizar un buen rock y seguir adelante, siempre adelante, es un consejo válido a lo largo de toda una vida.

miércoles, 24 de julio de 2019

Bienvenidos al universo de Edgar Rice Burroughs: La nueva Era está próxima



En la pasada Comic-Con (San Diego, California), Edgar Rice Burroughs, Inc. anunció que en el año 2020 pretende iniciar un gran proyecto: desarrollar un serial en base a los personajes y mundos (canónicos) desarrollados por el escritor Edgar Rice Burroughs. 
Conozcamos un poquito más acerca del "papá" del emblemático personaje de... por ejemplo, ¡Tarzán!  

Burroughs creó un universo literario expansivo y cohesionado, insuflando vida a personajes tan míticos y emblemáticos como Tarzán o John Carter de Marte. Por supuesto, hay cientos de autores que han ideado multiversos e interralacionado a sus personajes por entre sus idearios a la par que los interconectaban entre sí. Citaremos, por ej. a Julio Verne, Stephen King o los miembros del círculo lovecraftiano (H. P. Lovecraft, Robert Bloch, Robert E. Howard, August Derleth o Frank Belknap Long), pero, nadie antes de Burroughs había hecho semejante "encaje de bolillos" con los protagonistas de sus orbes ficticios.

Ya en los años 1913 a 1916 -cuando escribió las novelas The Mad King, The Eternal Lover o The Mucker-, Burroughs comenzó a tejer un gran tapiz de referencias que conectaban obras aparentemente dispares. Después, llegaron las referencias de Barsoom y John Carter en la continuidad del "futuro alternativo" de la obra La Doncella de la Luna (recopilada en 2013 junto a Los hombres de la Luna y Halcón Rojo en Trilogía de la Luna, volumen editado por La Biblioteca del Laberinto). 

Sería en 1929, mientras escribía Tanar de Pellucidar, cuando E. B. Burroughs presentó a Jason Gridley, personaje que había ideado un dispositivo que permitía la comunicación entre la superficie de la Tierra y el mundo de Pellucidar. Gridley aparecería o sería mencionado en siete novelas más, conectando cuatro de las principales series de Burroughs: Amtor, Pellucidar, Tarzán y Barsoom. Estos cruces, combinados con las conexiones anteriores de Burroughs, permitieron el desarrollo de un metauniverso que abarcaba más de sesenta obras. 

La próxima "saga" del universo de Edgar Rice Burroughs continuará justamente en donde él lo dejó: nuevas aventuras, no sólo ambientadas en la continuidad forjada por Burroughs, sino también plasmando una historia continua que se abre camino a través de todas sus novelas, (la línea temporal irá hacia adelante o hacia atrás, permitiendo que los personajes puedan explorar mundos exóticos y lisérgicos sólo mencionados o insinuados por el norteaméricano en las novelas originales). 
¡Regocijaos!: ante nosotr@s tenemos un metauniverso renacido. 

 Ilustración de Michael Whelan

jueves, 11 de julio de 2019

Entrevista con Ramsey Campbell: Bajo la luz de un Gigante

Por José R. Montejano
Traducción: Amparo Montejano
(You can read the interview in English here)

Ramsey Campbell nació en Merseyside, Liverpool, el 4 de enero de 1946. Trabajó como funcionario en la administración americana hasta que decidió dar el encomiable paso de escribir —en exclusividad— en 1973, y es a partir de ese momento cuando se convierte en uno de los Grandes Fabuladores de Pesadillas, a quien el propio Oxford Companion to English Literature definió como "el escritor vivo de terror más respetado de la Gran Bretaña". 

Profundamente influenciado por M. R. James, Graham Greene, Vladimir Nabokov y H. P. Lovecraft, vendió su primera historia a la edad de dieciséis años, y como no había terminado todavía los estudios, fue el propio August Derleth quien adquirió los derechos de su primera antología (de historias claramente amorosas). 

Considerada una de las figuras vivientes más grandes y exponenciales del género del terror del siglo XX, ha publicado tantas novelas e historias "realistas", como otras en las que la trama se desenreda con un aire irremisiblemente fantástico, pero siempre, con fidelidad a su estilo propio —colorista y cuidado—, que le ha validado con grandes críticas, (la obra de Campbell ha sido galardonada en todo el mundo, siendo uno de los autores del género con más premios en su haber). 

Con Demonios a la luz del día, una colección de cuentos publicada en 1973, intentó alejarse de la particular huella de Lovecraft (que usaba en sus primeros escritos), para dedicarse a obras como El final de un día de verano o Conmoción Cerebral, en donde el autor es el propietario estilístico de tramas con puntos de vista "desdoblados o distorsionados" —personajes de mentes enfermas— junto con una profusa riqueza de imágenes (que dan sustancia a la materia inanimada) y la precisión lúdica de los continuos cambios direccionales de la propia estructura narrativa. 
En sus historias, el miedo es una extensión natural de la impotencia. Otros sentimientos similares emanan de su prosa: el aislamiento, la vejez, la incomprensión, el desarraigo y, por sobre todo, la soledad. 

Es un gran honor para mí y para todo el equipo del "Círculo de Lovecraft” poder entrevistar a este prolífico escritor y gran maestro literario. 

J. R. M. (José R. Montejano) - Hasta la fecha, ha tenido una trayectoria envidiable: más de treinta novelas, veintiuna colecciones de cuentos, catorce antologías —como editor— e innumerables ensayos, cuentos y poemas. ¿Qué atribuye a su inmensa productividad y a su indiscutible genio? ¿Es un regalo? O como refería Einstein: ¿un 1% de genio y un 99% de trabajo? 

R. C. (Ramsey Campbell) - No creo que pueda usar la palabra "genio" para referirme a mí mismo. Es un trabajo constante y una compulsion íntima, aunque disfruto mucho más de lo que no disfruto. Cuando escribo un nuevo cuento lo hago a lo largo de los siete días de la semana, incluyendo la Navidad y mi propio cumpleaños. Trabajo desde las seis de la mañana (componiendo inicialmente las primeras líneas que voy a escribir) y desarrollando otras ideas y frases para el resto del día, y permanezco en mi escritorio hasta bien pasadas las siete de la tarde. Escribo hasta por lo menos el final de la mañana, y luego trabajo en otra cosa —no ficción, corrección de pruebas — por la tarde. A última hora de la tarde veo un Blu-ray con Jenny, mi esposa, (esa es mi gran recompensa diaria y mi verdadero momento de relajación —aunque con frecuencia veo películas con el ojo puesto en escribir acerca de ellas, por lo que actualmente estoy trabajando en una monografía sobre Los Tres Chiflados —.). Para que veáis, en lugar de genio, diré que no puedo escribir a menos que la obra comprometa mi imaginación, que no es sino definición de inspiración. Creo —al menos, eso espero— que mi trabajo siga mejorando sin parar. 

  Imagen: Ramsey Campbell

J. R. M. - ¿Qué significa Lovecraft para usted? ¿Qué hay del Horror Cósmico? 

R. C. - Los padres de la moderna historia del terror son Poe en América y Le Fanu en Gran Bretaña, los que refinaron los métodos góticos para producir algunos de los mejores cuentos cortos que hay en el campo del terror. 
Tampoco deben pasarse por alto las fantasías psicológicas de Hoffman. Si tomo a Lovecraft como el escritor individual más importante de lo raro, es porque aúna las tradiciones que le precedieron a ambos lados del Atlántico y se basa en sus fortalezas. Su Horror Sobrenatural en la Literatura no es sólo una apreciación de todo lo bueno que encontró en el género (y una crítica de los defectos que vió), sino también una declaración de sus propias ambiciones artísticas: su ficción les da vida. 

Hasta cierto punto, su reputación es víctima de su creación más famosa, Los Mitos de Cthulhu, concebido como un antídoto contra el ocultismo victoriano convencional; como un intento de recuperar el atractivo imaginativo de lo desconocido, y una de las muchas maneras en que se sugiere lo peor —o lo mejor— de lo que al final termina por mostrarse. También es una manera de lograr el sentido del asombro; el objetivo necesario para alcanzar un “horror visionario” que, de ninguna forma debe estar circunscrito por entero al panorama de los Mitos. Sus historias representan una búsqueda perfecta para lograr “el cuento extraño”; un proceso en el que trabajó con todas las formas de prosa y todos los estilos posibles puestos en función de un único objetivo: asombrarnos y aterrorizarnos. 

Sin embargo, los Mitos de Cthulhu representan su legado más visible y se nos antojan fáciles de imitar o transcribir. Yo, uno de los primeros escritores en copiar a Lovecraft sin haberlo conocido, debo asumir parte de culpa en la medida en que su concepto se ha vuelto demasiado explícito y sobreexplicado, (precisamente lo contrario de sus pretensiones). 

  Ilustración de Zdzisław Beksiński

Afortunadamente, su influencia es mucho más profunda. En sus ensayos y cartas fue capaz de preservar la noción de ficción de terror como literatura, a pesar de todos los ataques que la élite de escritores de la época hicieron de sus grandes cualidades literarias (una visión que fue especialmente fructífera en el caso de Fritz Leiber, que siguió el ejemplo de su mentor de unir las tradiciones transatlánticas). 
Otros corresponsales como Robert Bloch, Donald Wandrei y Henry Kuttner, asimilaron su vision, con la propia y personal de cada uno de ellos. 
Más recientemente, talentos muy diversos como los de T. E. D. Klein, Thomas Ligotti o Poppy Z. Brite, han reconocido la importancia que para su trabajo ha tenido la literatura de Lovecraft, pero, ¿quién podría acusarles de un cierto mimetismo? Pensemos en Alan Moore, Jorge Luis Borges, Stephen King, Thomas Pynchon, Mark Samuels, Caitlín R. Kiernan, China Miéville, Laird Barron.... 

Varios escritores incluso han intentado (con diversos grados de éxito y seriedad) producir una versión del Necronomicon, el famoso libro prohibido del que Lovecraft nos dio determinadas pinceladas que, sugieren un universo mistérico mucho más amplio. Artistas tan diferentes como H. R. Giger y John Coulthart se han inspirado en él, y directores como Roger Corman, Sean Branney y Stuart Gordon, han filmado adaptaciones de los cuentos del de Providence. 

Además de la ópera para la que Harold Farnese (que reformuló dos poemas de los Hongos de Yuggoth al son de la música), la obra de Lovecraft es celebrada —musicalmente hablando — por dos bandas que llevan su nombre, y docenas de otras que han incluido referencias a su obra o que han versado piezas enteras centrándose en ellas; por ejemplo, la banda alemana Nachtgeblüt incluyó seis fugas de teclado neoclásicas en The Outsider

No es de recibo, por tanto, aseverar que su importancia como escritor ha sido reconocida tanto por la Biblioteca de América como por Penguin Modern Classics (que incluyen en sus ediciones textos completamente restaurados). 
Lovecraft hace uso de la Sugerencia, y aunque esa “alusión” parece estar fuera del alcance de la mayoría de los cineastas, incluso El proyecto de la bruja de Blair se ha tildado como de las películas más lovecraftianas que se han hecho hasta la fecha, sobre todo por utilizar el formato de “documental serio” y la inexplicabilidad de cada suceso o de cada frase con la que los espectadores se sumergen en un terrible y trepidante film de suspense. 
Sin embargo, el logro de Lovecraft no radica tanto en su influencia, como en las cualidades perdurables de su mejor trabajo. ¿Quién puede olvidar las bodegas de Joseph Curwen, El color extraño, la gruta bajo el Priorato de Exham, la montaña que caminaba o tropezaba, el cementerio sobre la torre, la escritura fuera del tiempo y mucho más? 


"Debo ser muy prudente ahora, y elegir bien mis palabras." 

Tal cual lo hizo, y sus sucesores también deberían de hacerlo pues, el “revisionismo lovecraftiano” sería más rico si muchos más escritores aprendieran, no sólo del cuidado por la estructura o el lenguaje, sino también otros muchos de sus principios más amplios: su anhelo por lo Cósmico es la mejor de las bazas, a mi juicio, de los mejores de sus cuentos. Y es que Lovecraft es uno de los pocos maestros de la historia de terror que alcanza, eso que resulta tan absolutamente difícil de crear en el lector, y que es el asombro. 

J. R. M. - Entre 1961 y 1963, August Derleth le escribió una serie de cartas en las que especificaba las directrices y correcciones que necesitaba para que el sello Arkham House publicara sus historias. Con el paso del tiempo, ¿considera normal la aptitud algo intransigente de Derleth? ¿Cree que no entenderíamos la figura de Lovecraft (sus mitos) sin el dilema que Derleth creó? 

R. C. - Creo que las sugerencias de August eran totalmente necesarias. Me ayudó a mejorar mi trabajo inicial —entre otras cosas— sacándolo del entorno americano (donde nunca había estado), reubicándolo en Inglaterra, y atenuando la sobreescritura que erróneamente pensé que evocaba los efectos de Lovecraft. Debo señalar que él nunca trató de imponer su propia visión de los mitos por encima de la mía (más bien fui yo quien hasta cierto punto siguió su estructura del bien contra el mal). 
Ciertamente creo que Derleth fue crucial para promover la reputación de Lovecraft, aunque sus propias historias —de los mitos— eran cada vez menos buenas (él mismo llegó a reconocerlo). 

  August Derleth
J. R. M. - ¿Cree que el horror lovecraftiano se está transformando casi en un recurso literario, excesivamente explotado por autores y editors como sinónimo de éxito? ¿Está perdiendo su esencia "original"? 

R. C. - Ciertamente se ha diversificado y diluido, pero todavía hay escritores que intentan volver a los principios originales, buscando el asombro y el terror cósmico. En realidad, creo que las cualidades auténticas se pueden encontrar, a menudo, en mi trabajo que no es cien por ciento “lovecraftiano” (al menos en los términos de Mitos en sí). Me refiero de nuevo a The Blair Witch Project, o en términos literarios, a la extraordinaria viñeta apocalíptica de Mark Samuels, The Black Mould

J. R. M. - Sus obras se adentran principalmente en un horror psicológico lleno de ansiedad, que sin duda arrastra y atrapa al lector bajo su aura claustrofóbica: un cruce entre lo cotidiano y lo raro. ¿Cómo llegó a formar ese estilo único...? 

R. C. - Probablemente por la propia experiencia de mi vida: mi madre era una esquizofrénica paranoica sin diagnosticar, y mi padre fue una presencia invisible en la casa durante la mayor parte de mi infancia y juventud —permanentemente distanciados entre sí por problemas en el matrimonio—. Sospecho que esa sensación fabulada de estar permanentemente atrapado en el terror, se deriva —al menos en parte— de todo lo vivido. Pero, también me inspiré en Fritz Leiber (la forma en la que Smoke Ghost convierte el entorno urbano cotidiano en la fuente de lo extraño y no en un escenario invadido) y también en la película de Buñuel Los Olvidados, en donde el realismo es empujado hasta el punto de que se tambalea en lo surrealista, mientras que el sueño invade lo mundano sin ser “significado” como sueño. Me topé con las obras de estos dos grandes cuando tan solo tenía quince años, y ahí fue cuando mi estilo cambió. 

 Portadas de varias obras de Ramsey Campbell
J. R. M. - ¿Qué consejo le daría a los escritores que están empezando a escribir ficción, y específicamente horror? 

R. C. - La mejor manera de que un escritor compita es consigo mismo: tratar de hacerlo mejor que la última vez. No soy el primero en decir que lo más importante para un escritor es escribir, pero añadiré que debería trabajar —en lo que sea que escriba cada día— hasta que termine el trabajo; de lo contrario, el obstáculo de mens in albis se hace cada día más difícil y peliagudo de superar. Un ejemplo de ésto es mi historia Litera, en la que trascurrieron seis meses entre mi primer día de trabajo y mi regreso a la historia. Quizá debería haberla reescrito… Ahora reescribo más y más severamente, y tengo el placer de saber por dónde he de cortar las miles de palabras que sobran de los borradores; creo que es un placer que vale la pena aprender, sobre todo porque darse cuenta de que uno puede hacerlo, ayuda a relajarse para escribir el primer borrador (mejor tener material para poder darle forma más adelante). 

Aprender a relajarse lo suficiente con la técnica de escribir novelas es más fácil para algunos que para otros; es posible que un escritor sienta la necesidad de planear una novela por adelantado (tal vez todo el camino para fraccionarla en sinopsis por capítulos), antes quizás de comenzar el primer capítulo, pero vale la pena tratar de considerar la sinopsis, sólo como una red de seguridad, tratando de dejar que la novela se desarrolle por sí misma a medida que va tomando “carácter”. Así lo hice yo por vez primera en Incarnate, y desde entonces he evitado conspirar o construir demasiado, tratando de saber sólo lo justo y necesario para empezar a escribir y dirigirme en la dirección correcta. Sé que puede resultar temible perderse a mitad de una novela, pero creo que la solución suele darse en algo de lo que ya se ha escrito, y que los malos días de escritura se compensan con creces con los días en los que la novela parece cobrar vida propia. 

Sigo insistiendo en que escribir es una labor ardua, dura, así que voy a ver si puedo transmitiros más trucos (que yo he aprendido con el tiempo): todos tenemos un momento al día óptimo para la creatividad y, ahí es cuando vale la pena empezar a trabajar —si es que es posible—. El mío va desde las seis de la mañana hasta el mediodía, más o menos. Es fácil distraerse del trabajo, pero la música puede ayudar; mi escritorio está entre altavoces de un equipo de alta fidelidad en el que reproduzco discos compactos (que duran más que los discos normales y me mantienen sumido en la inspiración durante más tiempo). La música que pongo va desde Monteverdi, en adelante (Stephen King utiliza el rock o el jazz de Peter Straub). 


Si sentís que habéis agotado vuestra energía creativa de ese día, no debéis “exprimiros” porque, es mejor saber cuál será el siguiente párrafo con el que comenzar en la próxima jornada (garabatearlo en un papel es mejor que olvidarlo), porque se debe tener siempre una idea aproximada de cúal será el primer párrafo con el que se va a empezar a escribir de Nuevo, (para no quedarte a “solas con el papel en blanco”). 

Si hay que tomarse un día o varios días “libres”, se debe interrumpir la historia antes del final de una escena o de un capítulo, para dar un poco de ímpetu a la narración cuando regresamos (y vamos más “frescos”). 
Hay que llevar siempre un cuaderno de ideas, visiones… para apuntar diálogos que se escuchan y nos resultan sorprendentes, detalles, etc. 

Si una idea —o algo más grande— se niega a ser desarrollada, hay que tratar de alterar el enfoque o incluso la forma: si no crece como una historia corta, puede ser un poema. A veces, dos ideas aparentemente improductivas pueden ser fertilizadas si se cruzan convenientemente, generando una historia increíble. No obstante, en ocasiones un tiempo de espera para macerar un concepto, puede mejorar el resultado final de un escrito. 

¿Qué más puedo deciros? Pues que escribáis. Que nos sorprendáis, y que disfrutéis con vuestro trabajo. Sobre todo, no hay que desesperarse, porque la frustración —que inevitablemente se experimenta en muchas ocasiones— te hace creer que no sabes escribir, y eso, a veces, puede ser el germen dolorosísimo de una obra increíble que está a las puertas de nacer, (sabed que sufro esa frustrante experiencia cada vez que escribo una historia). 
¡Buena suerte, chic@s! ¡Estoy deseando leeros! 

J. R. M. - Tras la trilogía de fantásticos cortometrajes Ángel, Lazarus taxón y El grifo, Denis Rovira debuta como director en el largometraje La influencia, una historia de terror basada en su novela homónima, que estrenará el próximo mes. ¿Qué significa ese trabajo para usted, qué tiene de especial? 

R. C. - La Influencia es una película poderosa y perturbadora basada en mi novela. Ciertamente transmite un sentido de temor psicológico y sobrenatural. Hace cambios en la narrativa, algunos de los cuales desearía haber pensado en mí mismo. Que le vaya bien! 

J. R. M. - Ramsey, una “nota” personal, ¿podría darnos un resumen de sus próximos proyectos? 

R. C. - PS Publishing (Gran Bretaña) sacará un gigantesco conjunto de dos volúmenes de mis cuentos, The Companion and Other Phantasmagorical Stories y The Retrospective and Other Phantasmagorical Stories. Flame Tree Press reeditará The Influence en octubre, y publicará mi nueva novela The Wise Friend para el próximo año. Borderlands Press tiene una novela mía muy extraña (si se puede llamar así): The Enigma of the Flat Policeman. Y actualmente estoy trabajando en una monografía sobre Los Tres Chiflados y en una nueva novela titulada La voz de alguien. Después de todo ésto, ¿quién sabe lo que sucederá mañana?... 

Windumanoth. Revista de género fantástico

Lo insólito te reclama...

Las siguientes editoriales colaboran enviando libros para reseña:

Apache Libros Editorial Cazador de Ratas Editorial La Biblioteca de Carfax Editorial Huso Editorial Insólita Satori Ediciones Wave Books Editorial

Apóyanos